Ayudar a los grupos mineros a afrontar el desafío del desarrollo sostenible

  • Publicado
  • Longitud
    4 minuto(s) de lectura

Los grupos mineros son actores clave en la transición energética global, por lo que trabajar junto a ellos para ayudarlos a dar el paso hacia el desarrollo sostenible es crucial, no solo para el planeta sino también para los inversores.

Si bien las empresas mineras a menudo son criticadas por sus prácticas nocivas para el medio ambiente, desempeñan un papel clave en la transición energética global. Por ello, ayudar a estas empresas a realizar la transición hacia el desarrollo sostenible es un tema clave para el futuro del planeta y para los inversores que quieran tener un impacto positivo en la sociedad y el medio ambiente.

La lucha contra el cambio climático es un importante desafío social y medioambiental al que el acuerdo de París debe contribuir en parte. Firmado en diciembre de 2015, este acuerdo establece un marco global para mantener el calentamiento global por debajo de los 2 °C de aquí a finales de siglo, esforzándonos por limitar el aumento de temperatura a 1,5 °C, reduciendo las emisiones contaminantes y logrando la neutralidad de carbono1 .Para lograr estos objetivos, se han creado sistemas para producir energía más respetuosa con el medio ambiente y la denominada movilidad "verde".


El crecimiento de las energías renovables


Fuente: Carmignac, Bloomberg New Energy Finance


"Sin los grupos mineros", advierte Sandra Crowl, directora de asuntos ambientales, sociales y de gobernanza (ASG) de Carmignac,"no podremos lograr nuestros objetivos ambientales. Para que la transición energética tenga éxito, necesitamos sus metales".

Las tecnologías para producir las energías renovables y los coches eléctricos actuales implican el uso de distintos metales. Cobre, níquel, cobalto, plata, aluminio, litio y neodimio, todos ellos son minerales extraídos en grandes cantidades para su uso en baterías, células fotovoltaicas y turbinas eólicas.

Las prácticas de extracción, producción y transporte de los grupos mineros a menudo son criticadas por diferentes ONG o responsables políticos, quienes las consideran una amenaza para la biodiversidad y afirman que degradan los suelos y promueven la deforestación. Sin embargo, un número cada vez mayor de empresas están trabajando en el desarrollo de nuevas tecnologías para ayudar a las empresas mineras a ser más eficientes, más respetuosas con el medio ambiente y más seguras para las personas y para sus empleados.

Un gran reto


"Al interactuar con las empresas mineras en estos temas, podemos ayudarlas a ser más conscientes de estos problemas y responder a los desafíos ambientales y sociales", explica Sandra Crowl."Es un deber de los inversores comprender y apoyar a las industrias que permiten que las tecnologías verdes prosperen."

De hecho, el desafío es significativo. La producción de energías renovables, su almacenamiento y la movilidad verde llevarán a un aumento muy marcado en el consumo de materiales esenciales para la transición energética, y se espera que la demanda sea entre dos y seis veces mayor que la actual para 2030, y mayor todavía para 2050, según estimaciones de Carmignac.

Por ejemplo, mientras que los vehículos tradicionales basados en combustibles fósiles son automóviles con motor de combustión, los vehículos eléctricos (VE) son básicamente baterías sobre ruedas, y las baterías requieren gran cantidad de metales. De este modo, se espera que la necesidad de metales como el litio, el níquel y el cobalto aumente en línea con el crecimiento de la producción de VE. Por ejemplo, se espera que la producción de níquel se multiplique por diez durante la próxima década para satisfacer la demanda de baterías en los VE y ampliar su autonomía.

"Hay mucha innovación en el sector minero, con empresas que desarrollan técnicas de reciclaje y reutilización de minerales raros para prolongar la vida útil del producto y aumentar las reservas", señala Sandra Crowl. "Sin embargo, debemos monitorizar estos recursos muy de cerca".

El aumento de la demanda de materiales no está exento de problemas. Actualmente existen pocas alternativas reales, si es que hay alguna, para metales como el cobre o el cobalto.La producción de aluminio consume mucha energía. En Indonesia, el mayor productor de níquel del mundo, el problema de la biodiversidad es muy sensible debido a los impactos de las minas sobre las tierras y los medios de vida de las comunidades locales, así como al vertido de aguas residuales del procesamiento de minerales en el océano, no muy lejos de los arrecifes de coral.

Además, la tasa de reciclabilidad, el porcentaje de material que se puede reciclar o recuperar al final de su vida útil, es muy baja y, en algunos casos, igual a cero (0% para plata y neodimio, 10% para litio), según los datos proporcionado por el Banco Mundial.


Fuente: Carmignac, Bloomberg New Energy Finance


En esta situación, los inversores desempeñan un papel fundamental debido a su capacidad para evaluar los riesgos y el potencial a largo plazo. Mediante un análisis en profundidad de las empresas y una visión top-down de los problemas, pueden brindar apoyo a las empresas que lo necesitan y ayudarlas a mejorar sus prácticas.

"Necesitamos invertir en empresas que desempeñan un papel fundamental en la transición energética, sin limitarnos a aquellas que resultan más obvias", afirma Sandra Crowl. "Creemos que sería irresponsable invertir solo en empresas perfectamente virtuosas y excluir aquellas que también son clave para facilitar la transición energética, como los grupos mineros, a pesar de unos mayores niveles de emisiones de CO2 o de las controversias del pasado".

Además, se han establecido marcos y guías de mejores prácticas para permitir a los inversores ayudar a las empresas a hacer frente a los retos que plantea el desarrollo sostenible. Este es el caso del sector minero, por ejemplo con el marco propuesto por la Fundación Minería Responsable. Este marco promueve las mejores prácticas en seis áreas temáticas: desarrollo económico, conducta empresarial, gestión del ciclo de vida útil, bienestar comunitario, condiciones laborales y responsabilidad ambiental.

"Como inversor, uno no puede limitarse a tener una perspectiva superficial si busca comprender los problema medioambientales y sociales", afirma Sandra Crowl. "Adoptar una visión más holística de las tecnologías verdes nos permitirá evaluar mejor sus impactos positivos y negativos en el medio ambiente y asegurarnos de que nuestras tecnologías verdes sean verdaderamente verdes".

1Equilibrio entre las emisiones de carbono y la absorción de carbono de la atmósfera por parte de los sumideros de carbon