Contáctenos

Fund Focus

Pilar III: Carmignac Patrimoine, la piedra angular Octubre de 2016

21.12.2016

La gestión del riesgo es una parte fundamental de nuestro ADN

La capacidad para gestionar los riesgos del mercado de forma efectiva lleva muchos años siendo la piedra angular del estilo de inversión de Carmignac. Esta competencia, desarrollada a lo largo de los años, se puso a prueba por primera vez en 2002 y, posteriormente, en numerosas ocasiones, como en 2008, cuando Carmignac Patrimoine* logró mitigar el riesgo para el capital de sus clientes en unos mercados muy turbulentos. El desarrollo de herramientas de análisis, control y gestión del riesgo a lo largo de los años permite a los gestores de fondos de Carmignac tener a su disposición instrumentos eficaces para desempeñar su trabajo.

pilar-iii-carmignac-patrimoine-la-piedra-angular-701-MC-1.png

La filosofía de gestión de riesgos de Carmignac Patrimoine

La gestión del riesgo del mercado es fundamental, pero también resulta muy complicada. Un error clásico sería priorizar en exceso la reducción de la volatilidad a corto plazo, lo que lleva a pasar por alto las oportunidades a largo plazo. Una gestión adecuada del riesgo tiene por objeto mantener intactos los catalizadores de la rentabilidad a largo plazo y protegerlos o no de forma temporal en función de la evolución de la curva de riesgos.

Ésta ha sido nuestra filosofía de gestión durante más de 25 años.

pilar-iii-carmignac-patrimoine-la-piedra-angular-701-MC-2.png

Nuestra gestión del riesgo polifacética

La gestión del riesgo es un concepto amplio y no sólo está orientada a mitigar las caídas, sino también a captar aquellos catalizadores de la rentabilidad que de otro modo pueden pasarse por alto. En primer lugar, una estructuración equilibrada y rigurosa de las cartera es fundamental para capear las turbulencias. Gracias al conocimiento del equipo Multiactivo y una combinación única de especialidades (análisis fundamental, cuantitativo y técnico), junto con los diferentes horizontes temporales en los que trabajamos, aspiramos a optimizar nuestros enfoques macroeconómico y cuantitativo con el fin de lograr una sólida estructuración de la cartera.

pilar-iii-carmignac-patrimoine-la-piedra-angular-701-MC-3.png

La estructuración de la cartera requiere la identificación del estilo de inversión apropiado para cada contexto de mercado en función de la situación en el ciclo mundial de inversión. Asimismo, también implica poner a prueba su solidez de forma constante mediante simulaciones e hipótesis de crisis. La inversión en empresas flexibles —que generen liquidez y dispongan de unos balances sólidos— en el marco del proceso de selección de títulos también forma parte de la gestión del riesgo.

Asimismo, en función de la asimetría del riesgo y las debilidades potenciales del mercado, gestionamos activamente el riesgo direccional a través del nivel de exposición a la renta variable, los tipos de interés y las divisas. Nuestro conocimiento en instrumentos derivados nos permite adoptar de forma eficiente decisiones de cobertura. Estas políticas de protección pueden suponer oportunidades o un coste explícito, pero representan una importante contribución a la rentabilidad cuando se materializa el riesgo que habíamos identificado.

La gestión del riesgo suele requerir procedimientos de sencilla naturaleza, pero cuya aplicación técnica es un factor fundamental para que resulten exitosos. Ejemplos de ello son: la gestión óptima de las posiciones largas/cortas para generar alfa con un riesgo de mercado reducido, posiciones Barbell (equilibrio entre convicciones con un potencial elevado pero volátiles y activos con una rentabilidad reducida pero muy estables), activos con elevado nivel de descorrelación, estrategias relativas sobre diferentes segmentos de la curva de rendimientos o estrategias de diversificación en divisas, entre otras.

SIGUIENTE

Pilar IV: Carmignac Patrimoine, diseñado para los inversores largoplacistas